¿Qué es la interseccionalidad?

La interseccionalidad es una herramienta de análisis que permite abordar distintas fuentes de opresión que afectan a las personas de diversas maneras producto de su identidad. Si bien no existe un consenso acerca de su definición, se acuerda que su origen se encuentra al interior de distintos movimientos políticos a partir de la experiencia de mujeres negras que veían cómo sus intereses, experiencias y necesidades eran marginadas.

Movimiento sociales y luchas políticas

Como consecuencia de su identidad múltiple, las mujeres negras en Estados Unidos experimentaban tanto la discriminación de género como la racial. Sin embargo, dentro de los movimientos feministas y antirracistas no se trabaja de manera conjunta la manera en que el racismo y la violencia de género estaban relacionadas.

En este sentido, las luchas impulsada por estos movimientos privilegiaban la experiencia de los hombres negros en la lucha racial y la experiencia de las mujeres blancas en el feminismo.

Una de las mujeres que empezó a denunciar la falta de una perspectiva que pudiera ver interjuego de distintos ejes de opresión y cómo esto afectaba la visibilidad de muchas personas marginalizadas dentro esto movimientos fue Audre Lorde:

“Si la teoría feminista estadounidense no necesita explicar las diferencias que hay entre nosotras, ni las resultantes diferencias en nuestra opresión, entonces ¿cómo explicáis el hecho de que las mujeres que os limpian la casa y cuidan a vuestros hijos mientras vosotras asistís a congresos sobre teoría feminista sean, en su mayoría, mujeres pobres y mujeres de color? ¿Qué teoría respalda el feminismo racista?”

Así fue que se empezó a pensar como los distintos niveles de injusticia social como la raza, la clase y el género necesitaban ser pensados conjuntamente para acabar con la injusticia social.

Derechos y Justicia social

La interseccionalidad parte de la idea de que las personas viven identidades múltiples que las exponen a distintas y diversas formas de opresión. El modo en las sociedades margina y oprime a las personas es producto de relaciones sociales constituidas a lo largo de la historia.

En este sentido, la discriminación afecta a las personas de diferentes modos dependiendo del lugar que ocupan en la sociedad pero no es un exclusivo a un solo eje de opresión.

Algunas académicas y activistas feministas empiezan a señalar que lo que tenemos en común respecto al género ignora cómo la raza y la clase social también afecta el acceso a derechos y el logro de la justicia de género.

Una de las exponentes más influyentes de la teoría de la interseccionalidad para pensar las legislaciones antidiscriminatorias es la abogada Kimberle Crenshaw:

“Mi objetivo era ilustrar cómo muchas de las experiencias a las que se enfrentan las mujeres Negras no están delimitadas por los márgenes tradicionales de la discriminación racial o de género, tal y cómo se comprenden actualmente, y que la intersección del racismo y del sexismo en las vidas de las mujeres Negras afectan sus vidas de maneras que no se pueden entender del todo mirando por separado las dimensiones de raza o género”

En su tedtalk, además, señala algo fundamental respecto de los marcos de análisis para abordar las injusticias, ella señala que no contar con conceptos que puedan identificar los problemas afecta su resolución. Si no tenemos cómo llamar a las cosas difícilmente podremos solucionarlas.

La teoría de la interseccionalidad ha cambiado el modo en que se piensa el poder, la opresión social y la violencia que viven las personas. Influyendo no solo el modo en que se piensan legislaciones sino también luchas sociales. Ya que no se trata de sumar opresiones a la lista de los tipos de discriminaciones que existen, sino de entender la interdependencia y reproducción de los distintos ámbitos de desigualdades.

Esto ha posibilitado la posibilidad de alianzas entre distintos actores sociales y la construcción de distintas estrategias políticas para lograr la justicia social.