Breve historia del voguing

La historia del voguing o vogue comienza en un barrio de Nueva York, Estados Unidos. El barrio de Harlem durante las décadas de los 60, 70 y 80 era el barrio de las comunidades afroamericanas y latinas que sufrían las mayores tasas de violencia, pobreza y criminalidad de la ciudad. Sin embargo, durante esa misma época fue un faro importante de cultura, arte y activismo.

El barrio de Harlem fue la cuna de expresiones artísticas y políticamente cargadas como el hip-hop, el breakdance y el voguing. A diferencia del hip-hop y el breakdance, el voguing nace en los salones de bailes a los que asistían principalmente las comunidades queer y lgbt negras y latinas. Originalmente fue llamado “Performance” o “Presentación” y con el tiempo comenzó a llamarse vogue, una forma sofisticada de baile, moda y actuación.

En estos salones todos los fines de semanas concursantes gay, queer y trans competían en equipos por trofeos y reputación para sus “casas”. Las casas representaban efectivamente un lugar donde las personas LGBTIQ se alojaban y encontraban hospedaje, acompañamiento, cuidado y comida, ya que muchas estaban en situación de calle, marginalizadas de sus familias y empobrecidas.

En este sentido, se convertían en una familia que, además, asistían como tal a estos salones a competir, divertirse y perfeccionarse en distintas formas artísticas, tal como es mostrado en el documental París is Burning (1990).

En su versión más moderna se convierte en un fenómeno mundial luego de la aparición del video “Vogue” (1990) de Madonna. Sin embargo, el voguing siempre estuvo asociado a un componente político que buscaba poner en duda los estereotipos y roles de género, la clase y la raza.

Protesta social y voguing

El voguing actualmente sigue siendo una forma de protesta que no solo busca poner en cuestión los estereotipos de género, sino que también se trata de una expresión de protesta, resistencia y hermandad ante la marginalización e indiferencia que sufren las comunidades LGBTIQ+.

Hoy en día, más allá de los derechos formales conquistados, las personas afrodescendientes, latinas y de la comunidad LGBTIQ siguen siendo destinatarias de la violencia policial y de políticas de empobrecimiento.

En un contexto desigual, que se vio acentuado por la pandemia, multitudes han salido a la calle para protestar en contra de sistemas y políticas que empobrecen, marginalizan y discriminan a las personas.

En estas marchas se ve que cada vez más se visibiliza el colectivo LGBTIQ+ que pide por un cambio social y cultural. Un claro ejemplo es el caso de Colombia durante las manifestaciones que se llevaron a cabo durante los meses de abril y mayo en contra de las políticas económicas del presidente Iván Duque.

En el marco del Paro Nacional que se llevó a cabo en Colombia se hizo viral la participación de tres mujeres trans que se sumaron a la lucha bailando voguing. Para Piiscciiss, Neni Nova, Axid, era importante acompañar la lucha, pero haciéndolo desde el vogue que es una forma de expresión adoptada de Estados Unidos, pero que ha adquirido relevancia en muchos otros países.

Estas tres jóvenes se enfrentaron a la policía utilizando tacones y bailando para darle visibilidad a la comunidad LGBTIQ+ y fue una de las imágenes más potentes de las protestas que se dieron en el país.

Si bien en Colombia todavía hay muchos de los derechos de las personas LGBTIQ+ que no están garantizados y existe una avanzada política que busca deslegitimar sus reclamos, la comunidad LGBTIQ+ cada vez más adquiere visibilidad y se hace escuchar en las protestas sociales.

Fuente:

MÁS EN Arte