Identidad de género ¿Conoces los Principios de Yogyakarta?

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Los Principios de Yogyakarta son los principios que guían la aplicación de legislaciones internacionales de derechos humanos sobre cuestiones de orientación sexual e identidad de género.

Fueron desarrollados por expertos y expertas en derechos humanos de diversos países, reunidos en la ciudad de Yogyakarta, Indonesia, entre el 6 y 9 de noviembre de 2006.

Su creación es considerada un hito histórico en materia de derechos humanos porque surge de un trabajo internacional que pone de relieve la importancia de considerar al colectivo LGBTIQ+ como un grupo especialmente vulnerable.

El texto se compone de 29 principios precedidos de un preámbulo y seguidos por unas recomendaciones adicionales respecto a su implementación.

¿Sobre qué materias legislan?

Los Principios de Yogyakarta se refieren a una amplia gama de derechos humanos y garantías legales que se aplican sobre cuestiones de orientación sexual e identidad de género.

A su vez buscan crear un marco de protección en casos de:

  • ejecuciones extralegales
  • violencia
  • tortura
  • limitaciones para el acceso a la justicia
  • cuestiones de privacidad
  • discriminación
  • cuestiones de migración y refugiados
  • participación pública

Derecho a la identidad de género

Entre los más importantes está Principio 3 que sostiene que

Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica. Las personas en toda su diversidad de orientaciones sexuales o identidades de género disfrutarán de capacidad jurídica en todos los aspectos de la vida. La orientación sexual o identidad de género que cada persona defina para sí, es esencial para su personalidad y constituye uno de los aspectos fundamentales de su autodeterminación, su dignidad y su libertad. Ninguna persona será obligada a someterse a procedimientos médicos, incluyendo la cirugía de reasignación de sexo, la esterilización o la terapia hormonal, como requisito para el reconocimiento legal de su identidad de género. Ninguna condición, como el matrimonio o la maternidad o paternidad, podrá ser invocada como tal con el fin de impedir el reconocimiento legal de la identidad de género de una persona. Ninguna persona será sometida a presiones para ocultar, suprimir o negar su orientación sexual o identidad de género.

Este principio ha sido fundamental en la implementación de legislaciones sobre identidad de género alrededor del mundo.

¿Cómo es su aplicación?

Estos Principios se deducen de la Declaración Universal de los Derechos Humanos pero se orientan a proteger específicamente aquellos casos en donde se han violado estos derechos sobre la base de la orientación sexual o identidad de género. Es por esta razón que su implementación es fundamental en países donde las declaraciones y leyes internacionales en materia de derechos humanos han sido ratificadas.

Su ratificación constituye la obligación que tienen los Estados de velar por los derechos humanos. En este sentido no sólo tienen la obligación de reconocerlos, sino también, promoverlos, garantizarlos y protegerlos. Por eso, cada uno de los principios que constituyen este documento son acompañados por un protocolo de implementación para garantizar el disfrute de cada uno de estos derechos.

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