Amistad: cómo darte cuenta si estás en una relación tóxica

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En el imaginario común las relaciones tóxicas se identifican en un alto porcentaje con relaciones de amor monógamas donde una de las dos personas ejerce un carácter autoritario, de poder y de control sobre la otra. No obstante no dejan de ser dos personas a las que les une el afecto y, por tanto, una extrapolación de las relaciones de amistad.

Pero, ¿alguna vez has tenido un amigo o amiga que te ha hecho sentir de menos? ¿Que realiza bromas constantemente sobre tu físico o tu personalidad? Efectivamente, si es así, también se trata de una relación tóxica. Porque los amigos también pueden ser dañinos.

Primeras señales de que estas en una relación tóxica

Desde luego la primera de las señales es en relación a los sentimientos. Cuando la otra persona te infravalora y sus actitudes te hacen sentir mal está claro que esa relación de amistad no te conviene. No obstante puede pasar que por ciertos motivos, como son el cariño o una amistad duradera de años, no te des cuenta. De esta manera serán otras conductas las que pueden ponerte en alerta.

Dentro de las relaciones sociales se produce siempre un intercambio, pues no todos somos iguales y cada uno tiene distintas cosas que aportar a una relación. Así es fundamental que tu entorno te comprenda tal y como eres y no quiera, o espere, cambiarte. Todos nos podemos equivocar en un momento determinado y los consejos siempre están, pero existe una línea que no debemos de sobrepasar y es la de consentir que alguien nos cambie, ni aunque sea nuestro mejor amigo.

Si la otra persona no entiende cómo somos o, peor aún, tiene actitudes humillantes con respecto a nuestra forma de ser podemos entender que no se trata de un buen amigo.

Igual que en cualquier otro tipo de relación la confianza es uno de los pilares fundamentales. Los amigos tóxicos no suelen ser personas confiables, pues disfrutan de las penas ajenas y les encanta comentarlas con otras. Si tu amigo rompe constantemente vuestra confianza y no respeta aquellos secretos que le has entregado estará poniendo en riesgo vuestra amistad.

De igual manera, los comentarios despectivos también son una señal evidente de que tu amigo no es la mejor de las personas. Entre amigos siempre se hacen bromas pero si estas te atacan directamente y te hacen sentir inferior ya no se trata de una simple broma. Estas tácticas sarcásticas negativas, que en ocasiones se convierten en burlas, son bastante frecuentes entre personas poco saludables que no valoran la amistad y anteponen siempre su ego pasando por encima de cualquiera.

El poder del autoamor

Las amistades tóxicas son realmente un problema que afecta a la autoestima. Tener personas de este tipo a nuestro alrededor puede influirnos de tal manera que nos sintamos aislados y sin apoyos. De hecho, encontrarnos en la espiral social de una relación de amistad tóxica puede influir en los demás tipos de relaciones, ya sean familiares, de amor o de trabajo, debido a que nos podemos convertir en personas más introvertidas y hurañas.

Por eso es muy importante saber identificar todas estas actitudes y poder conseguir desterrarlas de nuestra vida diaria. Cuando nos sentimos manipulados pueden ocurrir dos cosas: que nos sintamos mal por haberlo consentido, o que ni siquiera nos demos cuenta y nos culpemos de las actitudes de las otras personas: ‘yo tengo la culpa porque debería ser de otra manera’. Es precisamente en este punto cuando nuestra autoestima estará destruida por completo y todas nuestras inseguridades a flor de piel.

No obstante, se trata de un trabajo de autoconocimiento y amor propio. Al igual que en una relación de pareja, en una relación de amigos debe de existir una igualdad: dar y recibir. Si no recibimos lo que damos entonces no será una relación sana y para llegar a ella debemos hacer un ejercicio de valoración y de límites, saber qué nos merecemos y qué no. La salud mental no es un juego y no podemos permitir que nadie nos la destruya. Como dice el refrán, muchas veces ‘es mejor solo que estar mal acompañado’.

 


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